A 15 km. de Arrecifes, la capital del automovilismo, a la vera de la ruta 8 en el km. 190,5 se encuentra el acceso a Chacras de Viña, Restaurante de Campo y Cabañas para los que prefieran alojarse por uno o mas días.
Entre olmos, paraísos y álamos, se encuentran las seis cabañas de madera diseñadas en loft de 56 m2 en dos niveles, con capacidad de hasta cuatro personas, todas con hogar de leños, sommiers de 1,60, TV con cable, dvd y home, frigobar, aire acondicionado frio-calor, pava eléctrica, amenities, caja de seguridad, secador de cabellos, equipo de mate, reposeras en deck exterior, Wi-Fi, y servicio de mucama. La estadía incluye un delicioso y completo desayuno en la cabaña que llega cada mañana a la hora que se haya acordado de la mano de Teo o Mónica que con amable y gentil trato nos hacen sentir como en casa.
Los caminos internos, recuerdos de una antigua feria ganadera se suceden paso a paso, y nos guían en el descubrimiento de los diferentes lugares que se han ideado en el predio,
El Restaurante y junto a éste el sector de juegos para niños, luego un laberinto de plantas aromáticas y mas allá espera la huerta en atractivos macizos geométricos dedicados a la lechuga, al zapallo, a los pepinos y al perejil, entre otras hortalizas.
A un lado, subiendo unos pocos escalones, en lo alto, el tanque australiano asombra con peces carpas en él junto al deck de madera que funciona como solarium; y si seguimos la caminata hacia el final del predio, se pueden observar aves de corral: gallinas y gansos, y tras los alambrados ovejas, vacas y chivos, además de un caballo.
Para el chapuzón, la pileta de 18 x 6, original y novedosa por los materiales que se usaron en su construcción se disfruta a pleno con el sol intenso y firme sobre ella y el verde campo que la rodea siendo de exclusiva utilización para quienes se alojan allí. Horacio Bartolini uno de los dueños y quien administra el complejo nos cuenta que próximamente se inaugurará un Spa que contará con una pileta climatizada, baño de vapor, sauna, hidro gigante, ducha escocesa y gimnasio.
Volviendo al frente del establecimiento, el restaurante ofrece dos espacios, uno afuera bajo la añosa arboleda y el otro climatizado y decorado con cálida rusticidad y estilo que entonan perfectamente con la carta de comidas especialmente elaborada por Horacio.
Gran parte de los platos se basan en los dos hornos de barro que están a cargo de Don Carlos conocedor de esta manera de cocinar que logra transmitir el sabor tradicional argentino; una vez ubicados Silvia se acerca para contarnos que entre las entradas se puede elegir la típica tabla de fiambres, empanadas camperas, paquetitos de hojaldre de la granja, berenjenas a la pomarola, o una ensalada capresse, y nos adelanta que para el plato principal las opciones son: carré de cerdo a la mostaza con tortillitas de papa y zanahorias, bondiolitas de cerdo borrachas con tortillitas de batata y cebollas al vino tinto, ternera combinada con cebollitas y medallones de papa, lomo chacarero con papas y batatas, lomo del bosque con hongos a la crema, cordero de llanura con berenjenas y tomates, pollo al chimichurri con ensalada verde, o alguna pasta con salsa a elección y entonces culminar con alguno de los postres entre los que se enlistan los típicos panqueques con dulce de leche, flan de la abuela, budín de pan, mouse de chocolate o helado.
Tal vez te sorprenda alguna de las noches especiales que Horacio prepara ocasionalmente y que llama temáticas e interculturales dedicadas a algún país, género musical o década con la participación de cantantes, pintores, escritores o relatores de poesías.
En Viña además se puede pescar en el arroyo que esta a unas pocas cuadras o en el río Arrecifes también a escasos metros del otro lado de la ruta, andar en bicicletas que el complejo tiene para uso de los huéspedes por las calles del pueblo o pasear en sulky o volanta contratando el servicio, acordar prácticas de golf green free a solo 20’, o la realización de cabalgatas.
En Arrecifes los lugares para conocer son varios, el camino costero, el balneario Costa de Los Arrecifes cuenta con buenas instalaciones, una confitería con una terraza sobre el río, vestuarios, kioscos, baños y varias zonas de camping del otro lado para ir a tomar mate , pescar o practicar canotaje.
Otro circuito comprende visitar el Monumento a Rubén Luis Di Palma y el Trofeo inmortal a los pilotos fallecidos además del Museo Automovilístico José Froilán González que documentan el pasado y la actualidad tuerca de los habitantes del lugar.
En el radio céntrico, la Parroquia San José de los Arrecifes de estilo colonial con sus dos famosas torres, una del campanario y otra con el reloj frente a la plaza Bartolomé Mitre y su llamativo pórtico retratan parte de la historia de esta ciudad.
Pasarlo bien es un hecho, ya sea por poder distenderse en las horas de la noche para admirar la luna colgada del molino, gozar del ocio bajo cielo abierto en la mañana luego de alguna de las diferentes actividades para realizar, nadar placenteramente en la piscina por las tardes o simplemente disfrutar de la excelente comida casera y natural en comunión con el paisaje campestre. |
|
|
Cabañas y frondosa arboleda
|
| |
|
Desayuno en la cabaña |
| |
|
Piscina y solariun |
| |
|
La huerta |
| |
|
Restaurante de Campo |
| |
|
Comidas al horno de barro |
| |
|